Contexto

Mundial

Para entender la forma en que se dio la etapa de las dictaduras militares en Bolivia entre 1964 y 1982 es importante conocer el contexto mundial y latinoamericano ya que la militarización de la política y las formas de represión ejercidas contra la población tienen relación con los hechos ocurridos desde fines de la década de 1930 con el fortalecimiento de posturas totalitarias como el fascismo y el nazismo. Estos gobiernos totalitarios tuvieron como principales fundamentos un nacionalismo exacerbado, la idea de una guerra interna contra los opositores a los que consideraban enemigos y, dentro de esta guerra de represión, el uso de métodos violentos y torturas. Inclusive fue en el caso del nazismo alemán que se desarrolló el concepto de Nacht und Nebel (Noche y Niebla) a través de un decreto que determinaba el apresamiento extrajudicial de las personas, fundamentalmente judíos, de los cuales no se sabía nada posteriormente. Luego de la Segunda Guerra Mundial varios de los jerarcas nazis fueron condenados por este crimen en 1946 en los procesos de Núremberg.

A pesar de que los estados fascistas fueron derrotados en 1945 algunas de sus estrategias siguieron siendo utilizadas en nuevos contextos como el de la descolonización de los países asiáticos y africanos. De esta manera la represión extrajudicial y extremadamente violenta se dio en países como Argelia, al norte de África, y sobre todo en el sudeste asiático, en Vietnam.

La influencia del contexto mundial, sin embargo, no se limitó a las estrategias de lucha, en contextos que eran considerados de guerra, sino que se dio también en el ámbito político: la llamada Guerra Fría que dividió al mundo en dos ejes, el de los países capitalistas dirigidos por Estados Unidos y los países socialistas dirigidos por la Unión Soviética. En 1945 la derrota de los países del Eje por parte de los aliados, y la división de Alemania en regiones controladas por los principales países aliados (Unión Soviética, Estados Unidos, Inglaterra y Francia), generó al poco tiempo el aumento de la tensión entre la Unión Soviética y los países occidentales; como resultado de ella, la alianza anterior se fue resquebrajando y se llegó a una situación de tensión entre dos posiciones ideológicas diferentes: el capitalismo y el socialismo. Esta divergencia y la lucha por el control de territorios originó la llamada “Guerra Fría”, que marcaría la política internacional a nivel mundial hasta la década de 1990.

La Guerra Fría, que debe su nombre a que no se presentaba un frente de batalla en el que se enfrentaran abiertamente las dos potencias, se caracterizó por:

  • Una lucha ideológica entre el capitalismo y el socialismo, representados por las dos potencias mundiales: EEUU y la URSS con cada uno con sus  países satélites y aliados.
  • Una carrera armamentista nuclear mediante la cual no solo se buscaba aplastar al enemigo ideológico, sino también seguir una política de amedrentamiento a través de amenazas de ataques nucleares.
  • El estallido de guerras reales en los países periféricos, como la Guerra de Corea y la Guerra de Vietnam, donde se enfrentaron de forma indirecta las mismas potencias.
  • Injerencia de las potencias en las luchas por la descolonización de Asia y África bajo discursos de guerras de liberación o de control de la insurgencia.
  • Una guerra de información en la cual se demoniza al enemigo ideológico: los fantasmas del capitalismo y del comunismo.
  • Una guerra diplomática mediante el trabajo de espías y agentes secretos dedicados sobre todo al espionaje tecnológico.
  • Una división del mundo en dos bloques irreconciliables: el bloque comunista, organizado en el Pacto de Varsovia, y el bloque occidental o capitalista, organizado en la OTAN.

En este contexto dos fueron los principios y políticas en las que se sustentó el bloque capitalista; por un lado, la llamada Doctrina Truman que establecía que los EEUU debían apoyar a la libertad en los mismos países capitalistas y sus satélites, por lo que se debía resistir los intentos de dominio por parte del otro bloque, fundamentalmente de la Unión Soviética, y del enemigo comunista; por el otro, el Plan Marshall, un programa de ayuda económica implementado por Estados Unidos desde 1947, que consistía en otorgar préstamos a bajo interés a los países del eje occidental que habían sufrido problemas económicos como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial. El mismo se centró en países como Alemania, Italia y Japón como una forma de contrarrestar la influencia del comunismo.

El primer conflicto que se dio en el contexto de la Guerra Fría fue la llamada Crisis de Berlín, que se produjo porque la división del territorio alemán luego de la Segunda Guerra Mundial contempló también la división de su capital, Berlín, que se hallaba en el centro del territorio controlado por la Unión Soviética. Esta potencia trató de aislar a Berlín Occidental del resto de Alemania, por lo que los países aliados occidentales tuvieron que establecer un puente aéreo para llevar alimentos y otros productos a los habitantes de Berlín Occidental.  Este bloqueo provocó la primera gran crisis de la Guerra Fría en 1948 y se mantuvo durante varios años, concluyendo finalmente en la construcción del muro que separó las dos Alemania y su capital, Berlín, hasta 1990.

La Guerra Fría duró casi 35 años y tuvo varias etapas que marcaron también cambios en los países latinoamericanos. Estas fueron:

Primera etapa

Contención

Se dio entre 1946 y 1953. Estuvo marcada por una consolidación del dominio de la Unión Soviética sobre los Estados establecidos en Europa oriental luego del fin de la Segunda Guerra Mundial y el dominio por parte de Estados Unidos de los países de Europa Occidental y de América Latina. El dominio del sistema socialista en la Europa del Este empezó a ser considerado por Estados Unidos como una amenaza que debía ser contenida de diversas maneras. Al mismo tiempo el uso que se había dado a la energía atómica por parte de Estados Unidos y el hecho de que la Unión Soviética había logrado también desarrollar armamento atómico impedía que ambas potencias se enfrentaran abiertamente, aunque sí desarrollaron políticas diversas para impedir la expansión de los territorios dominados por una u otra potencia. Una de ellas fue la creación de instancias de apoyo al desarrollo y el otro fue el establecimiento de alianzas de defensa. De esta manera Estados Unidos trató de influir más en Europa mediante el Plan Marshall y la creación de la OTAN. La respuesta soviética fue la creación del Pacto de Varsovia.

Segunda etapa

Carrera armamentística

En medio de la tensión atómica, ambas potencias empezaron a participar abiertamente y de forma encubierta en diversos conflictos en regiones periféricas, muchas de las cuales se hallaban de forma previa en procesos de descolonización. Cada bloque apoyaba a bandos contrarios en estas guerras pero sin llegar a enfrentarse directamente entre sí. Los casos más emblemáticos fueron la Guerra de Corea, en la cual Estados Unidos apoyó a Corea del Sur y la URSS a Corea del Norte, y la Guerra de Vietnam, en la cual EEUU apoyó a Vietnam del Sur y la URSS a Vietnam del Norte y al Vietcong. En las guerras de descolonización de las colonias inglesas, francesas y otras también se vio la participación de las potencias o de sus aliados, como el envío de guerrilleros cubanos a Angola o la alianza de Patricio Lumumba con la Unión Soviética. También se dio la intervención indirecta de las potencias en conflictos armados entre los estados satélites: por ejemplo, en el apoyo de la URSS a los países árabes en las guerras de medio oriente contra Israel que, a su vez, recibía el apoyo de Estados Unidos. En relación con América Latina el momento culminante de la carrera armamentista se dio en 1962 con la llamada “crisis de los misiles”.

La carrera armamentística sirvió tanto para enfrentarse efectivamente en las guerras periféricas como para elaborar estrategias de disuasión frente a los proyectos hegemónicos de la potencia contraria. Para avanzar en la carrera armamentística se desarrolló una competencia tecnológica que estuvo ligada a acciones de espionaje y que se manifestó sobre todo en la lucha por el control del espacio, lucha que llevaría a Estados Unidos a colocar a los primeros hombres en la luna. Esta etapa de la Guerra Fría coincidió con el surgimiento del foquismo y la Doctrina de Seguridad Nacional, elementos fundamentales para entender la etapa de las dictaduras en América Latina.

Tercera etapa

Disensión

Durante la década de 1960 el contexto mundial había cambiado. En la Unión Soviética luego de la muerte de Josef Stalin le sucedió Nikita Krushev que tenía una política diferente frente a occidente; a pesar de que su política no fue aceptada por los jerarcas que retomaron luego el poder se mantuvo cierta política de convivencia marcada por intentos por controlar la carrera armamentista. Por su parte, en el bando occidental, la recuperación económica de Europa y Japón permitió el desarrollo de sistemas políticos más democráticos que propiciaron también políticas de desarme. Finalmente, varios de los países periféricos apoyaron el surgimiento de un nuevo bloque: el de los países no alineados. Todo ello hizo que ambas potencias buscaran reducir las tensiones, generando diálogos para lograr un desarme y negociaciones difíciles pues las tensiones ideológicas se mantuvieron en muchas partes del mundo. Al mismo tiempo se produjo un movimiento general de los grupos de jóvenes que propiciaron movilizaciones sociales y culturales en todo el mundo para el fin de la violencia y el sistema. Entre ellas se puede citar las manifestaciones pacifistas norteamericanas del movimiento hippie contra la guerra en Vietnam y el movimiento estudiantil francés de mayo de 1968.

Cuarta etapa

La Segunda Guerra Fría

A pesar de que las potencias trataron de reducir el número de armas nucleares y el desarme, las tensiones en varias regiones generaron conflictos armados como en Irán, Nicaragua y Afganistán. En esta última se dio una intervención directa de la Unión Soviética. Por su parte en Estados Unidos se produjo un cambio en la política exterior cuando el demócrata Jimmy Carter, quien promovía la distención y la defensa de los derechos humanos, fue sustituido por el republicano Ronald Reagan, quien tenía una postura mucho más dura contra el comunismo. Como consecuencia volvió a surgir una carrera armamentista y de disuasión, basada fundamentalmente en el establecimiento de sistemas de defensa contra misiles y otras armas de última tecnología. La guerra tecnológica implicaba un gasto muy grande en ambas potencias, lo que provocó una crisis económica en la Unión Soviética; a ella se sumó la derrota militar en Afganistán y el anquilosamiento del grupo de poder o nomenklatura en la URSS.

Quinta etapa

Caída del muro de Berlín
y la disolución de la URSS

La crisis económica y política en la Unión soviética produjo el surgimiento de un nuevo liderazgo, el de Mijail Gorbachov, quien llevó a cabo una serie de reformas internas buscando liberalizar la economía y democratizar el poder; así mismo, el nuevo líder soviético inició un deshielo de las relaciones con Estados Unidos. Estas reformas provocaron el surgimiento de movimientos populares en todos los países del este que luchaban por una mayor libertad y democracia. El resultado de estos movimientos produjo en 1989 la caída del muro de Berlín, el gran símbolo de la Guerra Fría en Europa. Este hecho precipitó una crisis política interna en la Unión Soviética que llevaría en 1991 a la división de la URSS y su desaparición formal.