1964-1969

Gobierno de

René Barrientos Ortuño

 

Contexto

En 1952 tuvo lugar lo que se conoce como la Revolución Nacional, en la que el MNR saldría victorioso el 9 de abril de ese año. Sin embargo, dentro de las filas del MNR existía una división interna entre los más radicales que promulgaban un nacionalismo económico y tuvieron cierto control político en los primeros años de la revolución 1952-1955, y los más moderados; de las dos fracciones revolucionarias bolivianas el ala derecha del MNR se valió de sus conexiones en los Estados Unidos para mantener su poder dentro del partido.  Tras doce años de gobierno el modelo nacionalista entró en fase de desgaste. Los conflictos internos entre los distintos actores, como el del líder sindicalista Juan Lechín con Víctor Paz Estenssoro, hicieron evidente la fractura del movimiento y esta crisis interior se veía reflejada en las políticas de Estado y en la sociedad. El papel que jugó la embajada estadounidense fue fundamental para acrecentar las contradicciones, además de los conflictos que se veían con los mineros y campesinos, fueron otro reflejo de descomposición política.

El momento en el que la situación se complica más es a partir de 1961, cuando el papel de USAID interviene en los asuntos internos del país mediante un programa de “ayuda” que otorga un aproximado de  100 mil dólares destinados a equipo militar con el argumento de la “modernización” que llevaba adelante el gobierno de Paz Estenssoro.   Si bien Bolivia oficialmente era parte del “Movimiento de Países No Alineados”, Paz Estenssoro era simpatizante de las políticas estadounidenses en suelo latinoamericano, siendo uno de los últimos presidentes en visitar a Kennedy antes de su asesinato en 1963. Y las relaciones con el sucesor de Kennedy, el presidente Johnson, fueron igual de útiles para lo que Paz consideraba “desarrollo y modernización”.

Gobierno Barrientos

Uno de los mecanismos de EE.UU. para mantener a Bolivia alejada de las tendencias comunistas fue la implementación de la “acción cívico militar” que, mediante el contacto de las FF. AA con la sociedad civil, consolidaba una ruptura entre las minas y el campo. Cuando el Gral. René Barrientos llegó al poder, por medio del golpe de Estado en 1964, aprovechó los lazos creados entre militares y campesinos durante la ejecución de los programas de acción cívica como punto de partida. Fue en ese contexto en el que Barrientos asumió un protagonismo importante para la política hemisférica de EE.UU.

Teniendo en cuenta estos antecedentes, se puede entender las relaciones que tenía el gobierno boliviano con el gobierno estadounidense: la “ayuda económica” proveniente de Estados Unidos, a la cual se accedía con ciertos requisitos que cumplir, como por ejemplo la despolitización de las minas, el control político sobre las organizaciones no afines al gobierno de EE.UU., la organización cívica, la austeridad, entre otros.  La intromisión de Estados Unidos, sumada al autoritarismo de Paz Estenssoro, y la concepción de Barrientos de “retornar a la revolución” bajo una ideología nacionalista, como una “alternativa” al capitalismo y al comunismo, constituyen los elementos necesarios para que el golpe de Barrientos fuese exitoso, dando paso a la era de los gobiernos militares que se sustentaban en estas premisas y aprovechaban estas “ayudas” económicas con la excusa de modernizar la nación.

Hacia finales de 1964, Víctor Paz Estenssoro se hizo dependiente de las acciones del “control político” al mando de San Román, que hacían prevalecer su fuerza con ayuda de la embajada de Estados Unidos, las armas acabaron en manos de control político de Paz y de las milicias del MNR. Todos los carniceros consiguieron armas. San Román sin duda tuvo su parte. El presidente comenzó a difundir en la sede de gobierno, mediante la radio, una serie de llamados para que las milicias campesinas y del MNR se movilicen en defensa de la revolución. Paz Estenssoro estaba consciente de que no podía mantener su gobierno por mucho más tiempo, ya que su vicepresidente Barrientos habría desarrollado una campaña sutil pero eficiente en su contra. Los sucesos del 2 al 4 de noviembre de 1964 fueron definitivos para lo que sería el inicio de los gobiernos militares en Bolivia.

Un autogolpe o “Mamertazo”, diría Guillermo Lora: “El Mamertazo es, en su esencia, un autogolpe (o como dice el hombre de la calle un tongo destinado a engatusar a los ingenuos). (…) Dos son los elementos que explican y convierten en inevitable el Mamertazo. Uno de ellos es el peligro inminente de que las clases mayoritarias sobrepasen al partido que detenta el poder. El segundo factor se refiere a la total caducidad del gobierno que ya no puede solucionar “democráticamente” los agudos problemas que se plantean a diario. El Mamertazo cierra el paso a toda forma de democracia y abre las compuertas de la dictadura”.

Con este concepto de Lora y tras la exposición de los hechos ocurridos desde el lunes 2 de noviembre se vislumbra el Mamertazo, en nombre de la revolución llevado a cabo por el cuerpo militar, con Barrientos y Ovando a la cabeza. Conforme avanzaban las horas de la mañana y las informaciones provenientes del interior daban cuenta de que la situación se tornaba grave para el gobierno, el primer mandatario dispuso la movilización de la policía y de sus milicias civiles.  Si bien Paz Estenssoro había dado la orden de movilizar a las milicias para defender la revolución nacional, alrededor de las 9:00 de la mañana ya se encontraba viajando hacia Lima junto su familia. Las milicias, sin embargo, sin conocimiento de este hecho optaron por defender a su líder desde distintas trincheras.

La subida violenta al poder por parte de Barrientos establecería una política de poca tolerancia a las ideas que difieran a sus lineamientos, sobre todo aquellos contra “el comunismo”. Si bien había una especie de tregua entre Barrientos y la COB durante los meses de noviembre y diciembre se inició una política de cero tolerancia a los civiles armados, por lo tanto se estableció un plazo para que los milicianos y civiles que portaran armas las entregasen al Estado Mayor, con el fin de evitar levantamientos armados por parte de la sociedad.  En los periódicos se podían apreciar titulares como “reaparece la política anti comunista”   o como una respuesta “consigna comunista: nadie debe devolver su arma”  donde se desarrolla la consigna anticomunista que del gobierno y sus adherentes y la fuerte posición que había en los sindicatos hacia las nuevas políticas de gobierno. El dirigente Justino Ninava de Huanuni, declaraba: “Solamente las armas garantizan nuestras conquistas. Para recuperar el poder por medio de una revolución requerimos armas”. Aun si la situación podría parecer pacífica en ocasiones se sentía una gran tensión.

En mayo de 1965, a raíz de una huelga general decretada por la COB, Barrientos ordenó la ocupación de los distritos mineros y el bombardeo de Milluni, acción represiva que se repetiría cuatro meses después en Catavi y Siglo XX. Dos años más tarde, en 1967, en plena campaña guerrillera, se produjo la masacre de San Juan, con decenas de muertos y heridos.   Los sucesos de mayo del 65 serán el inicio de una serie de resistencias ante la junta militar, y también de eliminación sistemática por parte del gobierno hacia sus opositores.

Las relaciones que se habían establecido entre la COB y la nueva junta militar habían fracasado en el primer mes de sus relaciones, el comité revolucionario del pueblo que se había instaurado ese mes de noviembre no duraría mucho debido a las peticiones de los obreros sobre todo en relación a las minas. Uno de los puntos tensos en las relaciones gobierno-obreros son las medidas económicas, como parte de la rehabilitación de las minas la junta militar había iniciado el  reordenamiento administrativo de la minería nacionalizada que implicaría la reorganización de las direcciones sindicales en 40 días además de rebajas de salarios y despidos masivos,  otras de las medidas que se adoptaron fueron la deportación de  Lechín al Paraguay el 14 de abril de ese mismo año, declaración de estado de sitio, y se hace énfasis en el servicio militar obligatorio sin derecho a excusarse, estas medidas desataron una ola de indignación masiva y la COB declaró huelga masiva. Lora afirma que estas medidas se tomaron como “acto premeditadamente planeado para obligar a los obreros a salir a las calles y así justificar la destrucción de los sindicatos. (…) Desde esa fecha se ha hecho una norma considerar las minas zonas militares.”

El día 14 de mayo de 1965 se declaraba la huelga general por parte de la COB y desde ese momento se  iniciaron 10 días de luchas entre los mineros y el gobierno. Se formaron piquetes de huelga, publicando una declaratoria de 5 puntos que contemplaban la subida del salario, la reincorporación de los líderes sindicalistas, y la suspensión del estado de sitio. Al día siguiente se formaron piquetes de huelga y el 15 de mayo tras una marcha contra el gobierno se vería el primer muerto en las filas de los mineros. El 17 de mayo se anunciaba la liquidación de la FSTMB y desde ese mismo 17 hasta el 23 de mayo se vivió un completo silencio de la prensa cuando durante esa semana se bombardean los campamentos mineros de Milluni, Kami, Viloco y Telemayu.

Las jornadas entre el 22 de mayo y el 25 serían decisivas para las políticas de gobierno y las posiciones de los mineros frente al régimen. El 23 de mayo se declaró que Barrientos había sufrido un atentado cuando se dirigía a la mina de Kami, denunciando que había sido un atentado planeado. Agotados durante seis meses, todos los esfuerzos para mostrar un clima de convivencia pacífica algunos partidos y dirigentes encabezados por el señor  Juan Lechín, se dieron abiertamente a la tarea conspiratoria sin reparar en medios para alcanzar ese innoble objetivo: la destrucción de la democracia boliviana para sustituirla por el totalitarismo rojo.

Ese mismo día se declaraba el decreto ley No 7181 que establecía a las minas como zonas militarizadas.

“Que los sectores mineros dependientes de la Corporación Minera de Bolivia como consecuencia de la declaratoria de la huelga general ordenada por la ex-Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, la vida y seguridad del personal técnico y administrativo, así como de los trabajadores mineros se hallan amenazadas por las actitudes subversivas de los elementos extremistas que operan en la región;

Que es necesario, asimismo, salvaguardar los bienes de la Corporación Minera de Bolivia tomando las medidas necesarias con objeto de evitar se atente contra los mismos;

Que es deber del Supremo Gobierno garantizar la tranquilidad y la paz social en los centros mineros;”

En este decreto se establecen cuatro puntos donde se vislumbran fuertes medidas contra los mineros que porten cualquier tipo de armas, se suspende el derecho a la huelga y se declaran zonas militares las minas las cuales quedan bajo reglamentación militar. Sin embargo, el conflicto no solo se vivió en las minas sino también en la ciudad de La Paz, donde se registraron olas de violencia. En distintas zonas de la ciudad, durante casi toda la noche, se escuchaban disparos provocados por gente interesada en prolongar el clima de tensión y violencia. Distintos medios de prensa que tenían afinidad con el gobierno atribuyeron estas  jornadas de violencia a los “rojos” que atentaban contra la democracia nacional. Al mismo tiempo, Guillermo Lora llamaba desde la universidad a distintos grupos y se declaraba al inicio de una guerra civil debido a los enfrentamientos con un resultado de 19 muertos en la ciudad de La Paz y más de 80 heridos.  La nómina de heridos y muertos fue publicada por el periódico El Diario el día 25 de mayo, sin embargo, los días posteriores se irían conociendo nuevas listas de “muertos conocidos” y este número asciende a más de 30 muertos y más de 100 heridos.

Como era de esperarse, la militarización de las minas no se dio de manera pacífica, se registraron enfrentamientos en las minas de Kami donde ingresaron con 13 camiones del CITE y reprimieron a varios trabajadores. También se produjeron choques en Telemayu y Viloco, así como se bombardearon las minas de Milluni y Catavi. Las jornadas del 23 de mayo al 25 fueron las más sangrientas, los dirigentes que habían escapado de la ciudad y de las otras zonas de conflicto se fueron a refugiar a Milluni y Catavi. Fue el teniente Tito Justiniano que se hizo cargo de las operaciones aéreas. En el caso de Milluni se mandó dos aviones Mustang F-51 y otros AT-6, (similares a los que bombardearon meses antes el cerro del Laikakota) los que ametrallaron el campamento minero. El número de muertos y desaparecidos no fue conocido de manera oficial. Después de estos sucesos, la COB levantó la huelga afirmando que se habían cumplido sus demandas y había sido una victoria para el movimiento obrero. Sin embargo, los conflictos no habían cesado;  el primero de junio se decretó el nuevo Código Minero, como parte del Plan Triangular, en julio se asesinaba a César Lora en la localidad de San Pedro los demás dirigentes que también estaban refugiados en el campamento minero de Catavi donde continuaron las actividades sindicales en clandestinidad. Federico Escobar, en su obra “testimonio de un militante obrero” retrata la masacre que se vivió en Catavi durante el 20, 21 y 22 de septiembre. Se estimó que había alrededor de 200 heridos y más de 30 muertos.

Los siguientes años estuvieron acompañados por sucesos que eran consecuencia de estos enfrentamientos.En 1966 Federico Escobar muere en circunstancias extrañas y un año después victimaron a Isaac Camacho.  También se desataría otra masacre minera que conocida como la “Masacre de la Noche de San Juan”. Los sucesos de mayo del 65 todavía quedaban presentes en la memoria de los mineros, las tensiones entre los obreros y el gobierno se sentían fuertemente; el 17 de junio de 1967 Huanuni se declara territorio libre, ello desató una serie de acontecimientos, la FSTMB se negaba a iniciar un diálogo con la COMIBOL sobre las reivindicaciones de los trabajadores y se convocó un ampliado minero para el 24 ese mes en la localidad de siglo XX para explicar porqué se negaban a dialogar, otros de los puntos que también se planeaba tratar era el apoyo que se iba a otorgar a la guerrilla de Ernesto “Che” Guevara y también se discutiría sobre otras demandas, como la situación de las pulperías.

El 23 de junio, varias delegaciones de obreros arribaron a siglo XX. Al amanecer del 24, el Ejército ingresó a Siglo XX, cuando algunos de los trabajadores aún festejaban la tradicional Noche de San Juan. Allí se desarrollaron pequeños enfrentamientos, en los que más de 30 mineros fueron muertos y hubo el doble de heridos entre trabajadores, mujeres y niños.  Indudablemente, esta masacre quedó en la memoria del colectivo obrero, ya que es símbolo de resistencia por parte de los mineros y prueba del abuso de poder que se cometía en el gobierno de Barrientos.

Si bien hubo represiones antes de 1965, será en este año que se podría considerar que la magnitud de las represiones casi lleva a la actividad sindical al borde de la destrucción. Así, el periodo de Barrientos se caracterizó por los constantes enfrentamientos y atropellos que presenciaba la población.

Teniendo en cuenta que el gobierno de Barrientos había adquirido un carácter totalmente represivo, se fueron organizando grupos de lucha que no estaban de acuerdo con sus medidas. Estos grupos de izquierda se fueron articulando alrededor de distintas consignas. Sin duda alguna una de las llamativas fue la socialista/comunista, pero estos grupos no podían surgir sin el apoyo de las potencias de ese entonces como ser la URSS y Cuba. Evidentemente la política anticomunista del gobierno tomó mucha más fuerza en estos años.

El Gobierno de Barrientos fue sumamente represivo, bajo las banderas de la revolución nacional y de la soberanía, realizó acciones contra de la oposición. Su fuerte tendencia anticomunista lo llevó a invertir recursos para equipar el ejército y hacer mucho más efectivo su accionar. En el desarrollo de los años del gobierno de Barrientos apreciamos un clima de constante luchas populares, primero en las minas, luego en el monte y después en las ciudades. El costo de estas luchas fue el de la vida de los mismos bolivianos, la represión del gobierno fue de una manera sistemática y planeada, lo que dificulta saber la cantidad exacta de los muertos y desaparecidos durante estos primeros años del ciclo de dictaduras militares en el país.

[1] Natalia Linares. Carrera de Historia. UMSA.
[2] Natalia Linares. Carrera de Historia. UMSA.

Hitos históricos

La Guerrilla de Ñancahuazú

Natalia Linares (Carrera de Historia. Universidad Mayor de San Andrés).

La Guerrilla de Ñancahuazú no se produjo por combustión espontánea ni constituyó un acontecimiento aislado e imprevisto.  El partido comunista de Bolivia había estado gestando relaciones con Cuba, uno de los líderes destacables de la época fue el guerrillero Inti Peredo, que junto a sus compañeros preparaban la llegada del Che a Bolivia para iniciar la lucha armada y resistir a la dictadura barrientista. En su diario “Mi campaña junto al Che”, Inti Peredo describe la reunión que tuvieron con Ernesto Che Guevara y el motivo del por qué escogió Bolivia como escenario de lucha: “Está ubicada en el corazón del Cono Sur de nuestro continente, limitada con cinco países que tienen una situación político-económica cada vez más crítica, y su misma posición geográfica convierte en una región estratégica para irradiar la lucha revolucionaria a naciones vecinas”- Es así que se inician los preparativos para la llegada del Ché a Bolivia. Nace el Ejército de Liberación Nacional en 1966, el 3 de enero de ese mismo año llega el Che bajo una identidad falsa e inicia el reclutamiento para trasladarse al monte e iniciar la guerrilla de liberación.

Al tener noticia sobre la llegada de un comunista de la talla de Ernesto “Che” Guevara, el gobierno de Barrientos inició una persecución hacia los miembros del ELN y cualquiera que estuviese ligado hacia los comunistas. El 8 de octubre de 1967 se daría a conocer por la radio que se capturó al guerrillero Ernesto Guevara, quien a los pocos días fue asesinado por los militares. Este suceso fue mundialmente conocido, convirtiendo al “Che” en una figura de lucha y resistencia contra la dictadura.

El gobierno de Barrientos fue sumamente represivo, bajo las banderas de la revolución nacional y de la soberanía realizó cruentos actos en contra de la oposición, tuvo una fuerte política anticomunista lo que lo llevó a invertir y a mejorar el ejército para hacer mucho más efectiva su lucha;  además vale recalcar la constante tutela que tuvo Barrientos por parte del gobierno de los Estados Unidos, que a cambio de ayuda económica solamente tenía que evitar la expansión de la izquierda en Bolivia.

En el desarrollo de los años del gobierno de Barrientos apreciamos un clima de constante lucha, primero en las minas, luego en el monte y después en las ciudades, el costo de estas luchas es la vida de muchos bolivianos.

El Che Guevara en Bolivia

La Masacre de San Juan

Verónica Lizett Espinoza Balboa (Carrera de Historia. Universidad Mayor San Andrés).

El 25 de Junio de 1967 parte del regimiento Ranger y la Policía Minera ocuparon los distritos mineros e Catavi y Siglo XX, como producto de esta intervención se registraron 16 muertos y 71 heridos entre ellos tres menores y dos mujeres, conforme se detalla en la prensa nacional de la época “(…) se escucharon nutridos disparos de fusilería, ametralladoras y explosiones de dinamita que se prolongaron hasta las 6 y 30 horas” (El Diario, 26 de junio de 1967; 1).

El gobierno del Gral. René Barrientos aprobó con su gabinete la intervención militar ordenada por la Presidencia de la República y ejecutada por la Fuerzas Armadas. El Gral. Alfredo Ovando Candia acusó a los dirigentes mineros de ser “los únicos responsables de los enfrentamientos” y que los trabajadores “ofrecieron entregar a sus representantes en calidad de detenidos”.

La radio “La voz del minero” y la sede sindical de ese distrito fueron ocupadas por las fuerzas del ejército que llegaron hasta la Plaza del Minero. Siglo XX y Catavi fueron declaradas “zona militar” a la par que se intensificó la vigilancia en las trancas y accesos a la ciudad de Oruro y a los distritos mineros Huanuni, Siglo XX y Catavi.

Huanuni se encontraba rodeada por las fuerzas militares y los trabajadores realizaron protesta y allí apresaron a los dirigentes sindicales Juan Arze, Pacífico Medina y el director de Radio Nacional Abel Flores Mujica.

Monseñor Manrique se dirigió a los mineros y pobladores de la mina Siglo XX “reflexionándoles y llamándoles a la cordura”, mientras el comité ejecutivo de las FSTMB expresó su condolencia y decretó quince días de duelo en las minas.

En Catavi se procedió al entierro de los fallecidos y en Huanuni se generó una protesta en Radio Nacional para evitar el desmantelamiento de la misma.

El comandante del Regimiento “Ranger”, Cnel. Villalpando, dispuso el repliegue y acuartelamiento de los soldados a pedido del Obispo de Oruro, sacerdotes de la parroquia Siglo XX y personal de Radio Pío XII.

Algunos trabajadores intentaron tomar las oficinas públicas mientras aviones de la Fuerza Aérea sobrevolaban Catavi y Siglo XX. Ante este panorama el Ministro de Gobierno dispuso la movilización general de la Guardia Nacional de Seguridad Pública y ordenó la detención los más conocidos activistas y políticos extremistas.

El presidente René Barrientos Ortuño brindó un mensaje al país, expresando su consternación por los luctuosos hechos, además de tener la conciencia tranquila y estar abierto al diálogo y en Huanuni el párroco de la localidad, Manuel Fernández  sostuvo una entrevista con el comandante militar, con el fin de lograr la libertad de los detenidos, sin embargo no tuvo éxito.

En Huanuni se registraron varias denuncias de detención de trabajadores mineros y en Siglo XX Los Rangers, comandados por el mayor Pérez ocuparon la emisora citada y el local sindical, tanto Catavi como Siglo XX se encontraban rodeados por tropas fuertemente armadas.

Durante la noche de esta misma fecha se resolvió aprobar la intervención armada del Ejército en los campamentos de Catavi, Siglo XX, Cancañiri y Huanuni.  Bajo esta línea, el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas de la Nación, General Alfredo Ovando Candia se dirigió a la población denunciando las actividades de “bandolerismo” que se llevaba a cabo al sudeste del país y que los soldados miembros de la Guardia de Seguridad Nacional fueron las primeras víctimas y que actuaron en “defensa propia” en los distritos mineros.

Un día después, el lunes 26 de junio de 1967, según Radio Nacional de Huanuni, el tiroteo se inició a las cuatro de la tarde y se hizo el pedido de “cese del fuego indicando que los mineros estaban desarmados”.

En Huanuni se tuvo evidencia de un muerto y siete heridos tras el enfrentamiento entre trabajadores y el Ejército que duró tres horas y media. Durante la noche en Huanuni “caimanes del regimiento 13 de infantería” realizaron incursiones de amedrentamiento, en reiteradas oportunidades, con un saldo de varios heridos incluyendo a una niña de 12 años.

Los trabajadores entrevistados manifestaron: “La mayoría de nosotros estábamos festejando San Juan, en tanto que otros salían de los socavones, cuando fuimos sorpresivamente atacados”. En Catavi el número de muertos alcanzó a 23 y el de los heridos a 72.

En Siglo XX y Catavi se determinó crear un comité clandestino nacional, que estaría integrado por mineros, fabriles y universitarios y que dicho comité firmaría pactos con partido de  izquierda, a la par que se decretó un paro de 48 horas “en señal de protesta por la actitud del ejército nacional y de luto por las bajas sufridas”. Además de hace un pliego petitorio de 10 puntos.

El martes 27 de junio de 1967, el Presidente Barrientos sostuvo durante el día reuniones con directores de la prensa escrita, emisoras radiales y agencias noticiosas del exterior, para analizar la situación del país y los efectos del “Plan Comunista” en el país, mientras en la misma fecha la Falange Socialista Boliviana anunció la demanda de un juicio de responsabilidades al Gral. René Barrientos.

Línea de tiempo

  • 4 de noviembre de 1964

    Bolivia

    Se produjo en Bolivia un golpe de Estado que impuso en el poder a una junta militar presidida por el general de aviación René Barrientos Ortuño, mientras el presidente, Víctor Paz Estenssoro, electo en mayo de ese año para un tercer mandato, huía en avión a Lima.

  • 2 de noviembre de 1964

    La Paz

    Reunión de la oficialidad del regimiento “Ingavi” y del Politécnico Militar de Aeronáutica.

  • 3 de noviembre de 1964, 2:00

    La Paz

    El Gral. Alfredo Ovando Candia, comandante de las FFAA, se trasladó al Cuartel General para hablar con los oficiales que acordaron el alzamiento militar y el Cmdte. Gral. Hugo Suárez Guzmán se dirigió al Cuartel General de Miraflores, los oficiales fueron tomados rehenes por los militares que habían empezado el motín. El movimiento se extendió también a Oruro y Potosí para contener posibles reacciones de los mineros.

  • 3 de noviembre de 1964, 7:00

    La Paz

    Se difunden noticias de los desórdenes y se anunció por Radio Illimani, la emisora del Estado, la suspensión de las labores escolares y el inicio de la insurrección.

  • 3 de noviembre de 1964, 8:00

    La Paz

    Los dos jefes militares eran puestos en libertad.

  • 3 de noviembre de 1964, 9:00

    La Paz

    Llegan al palacio de gobierno los ministros y los jefes políticos del MNR.

  • 3 de noviembre de 1964, 9:40

    La Paz

    Ovando retorna al despacho presidencial, donde es recibido por Víctor Paz Estenssoro, la reunión es fundamental para decidir el futuro de su presidencia.

  • 3 de noviembre de 1964, 10:00

    La Paz

    Hay declaraciones sobre el cambio de comandantes del regimiento Ingavi y del Politécnico militar. Hay mitines en los regimientos militares de Cochabamba bajo órdenes de los oficiales barrientistas Samuel Gallardo y Simón Sejas. el ministro de gobierno declara que la guarnición de Cochabamba “se ha puesto en actitud de desobediencia”. Los barrientistas de Cochabamba declaran “desconocer el gobierno de Paz para luchar a lado del pueblo”.

  • 3 de noviembre de 1964, 14:00

    El vicepresidente Gral. René Barrientos anuncia por radio su intención de renunciar junto a Paz Estenssoro para entregar el poder a la Junta Militar. Los analistas del órgano de inteligencia del Departamento de Estado de EEUU dicen que dicho anuncio representa un “desafío mayor a la autoridad del presidente Paz”; la situación es inestable, pero los expertos confían en que Paz Estenssoro sorteará la crisis, “como tantas veces lo había hecho”.

  • 4 de noviembre del 1964.

    La Paz

    La CIA informa que Paz Estenssoro probablemente renuncie este mismo día, puesto que tiene poca confianza en las Fuerzas Armadas y su estado de ánimo es muy pesimista”.

  • 4 de noviembre del 1964, 6:00.

    La Paz

    La situación es crítica.  Guillermo Bedregal le insinúa a Paz “romper la mal llamada tregua y atacar con todos los efectivos (milicianos) disponibles en el cuartel general”. El presidente responde que el armamento adicional no llegaría hasta las 7:00 y se niega a enviar a enviar gente a la batalla. Se entera de que la milicia minera que está en Milluni marcha hacia La Paz bajo el mando del mayor Arguedas. Paz decide que no hay “solución posible” y ordena la distribución de “las pocas armas de que se disponía” a las milicias para “evitar a cualquier precio la masacre de los campesinos leales”.

  • 4 de noviembre del 1964, 12:00.

    La decisión de armar a los milicianos, la presión de sus ministros y la insubordinación de los altos mandos militares obligan a Paz Estenssoro a huir a Lima (Perú).

  • 4 de noviembre del 1964, 15:00

    Las tropas militares se despliegan para recuperar la revolución o, como dice Barrientos, “la Revolución dentro de la revolución”, y los efectivos o milicianos que todavía son leales a Paz toman las armas para defender el legado de la revolución. Barrientos toma el poder y se inician así los gobiernos militares en Bolivia.

  • 14 de mayo al 25 de mayo de 1965

    Los conflictos entre el gobierno y los obreros se intensifican, Lechín es deportado y se inicia una huelga general. El 23 de mayo se inicia la militarización de las minas, hay conflictos promovidos por los fabriles en La Paz y mineros en Kami. Se bombardea la mina de Milluni desde aviones Mustang.

  • 19 de julio de 1965

    El sindicalista minero César Lora es asesinado.

  • 1 de enero al 31 de agosto de 1966

    Se celebran elecciones democráticas y Barrientos obtiene la presidencia constitucional.

  • 3 de noviembre del 1966

    Ernesto Che Guevara llega a Bolivia.

  • 8 de noviembre de 1966

    Federico Escobar, líder sindical muere en extrañas circunstancias.

  • 24 de junio de 1967

    Los militares ingresan al centro minero Siglo XX y disparan contra la población. Se estima que dejan alrededor de 30 muertos.

  • 8 de octubre de 1967

    Es capturado y asesinado el guerrillero Ernesto Che Guevara.

  • 1 de enero de 1969

    Se crea la FURMOD (Fuerzas Unidas para la Presión y Mantenimiento del Orden y el Desarrollo), facción que es leal solamente a Barrientos.

  • 27 de abril de 1969

    Muere René Barrientos en un accidente de helicóptero en el poblado de Arque. Lo sucede su vicepresidente Luis Adolfo Siles Salinas.

Desaparecidos y víctimas

Convocamos a sumar voces por el derecho a la identidad y la memoria de los pueblos

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